Cómo empezar a definir tu proyecto
No necesitas llegar con una tecnología elegida ni con una especificación completa. Puedes empezar explicando qué sucede hoy y qué necesitas que cambie.
Para orientar la conversación, resulta útil compartir:
- La necesidad: qué proceso o problema quieres abordar.
- Las personas: quiénes utilizarían el sistema y para qué.
- La operación actual: cómo se realiza hoy ese trabajo.
- La información: qué datos intervienen y dónde se encuentran.
- Los sistemas relacionados: qué herramientas ya utiliza tu empresa.
- Las prioridades: qué funciones son más importantes para comenzar.
Son puntos de apoyo para conversar, no un formulario que debas completar antes de contactarnos.
Las necesidades de alojamiento, infraestructura y operación dependen del proyecto y pueden evaluarse dentro del alcance correspondiente. No se consideran incluidas automáticamente en el desarrollo.